Pedro, Mikel G. Otamendi y yo empezamos a descubrir la música juntos con nuestra primera banda “Einyel”. Éramos unos pipiolos llenos de ilusión y de ganas. Casi veinte años después nos volvimos a juntar para compartir esta canción. En el ensayo al cantar juntos la primera frase se nos pusieron los pelos de punta. Mil gracias Pedro, por ese bolo precioso que hiciste el viernes, y más gracias por invitarme a formar parte de él. Gracias también, claro, al maestro Gorka Pastor, y recuerdo especial para Mikel que nos faltó esa noche.













